Mediante la difusión, sustancias como los aminoácidos, el oxígeno, el dioxido de carbono y otras sustancias sencillas entran y salen de la célula. Para enfectuar la difusión de las celulas, la célula no requiere gastar energía, pues este proceso se da por la energía propia del movimiento de las moléculas que se difunden. Éste proceso se da en una dirección, es decir, las sustancias pasan de mayor concentración a la de menor concentración.
